Monday, 26 March 2018

The true revolutionary is guided by great feelings of love. - Che Guevara

IMPERDIBLE entrevista a Rafael Correa en C5N (25-10-2018)

Rafael Correa

(Guayaquil, 1963) Político ecuatoriano que fue presidente de Ecuador (2007-2017). En las elecciones de 2006, a las que acudió como candidato del movimiento Alianza País, consiguió la victoria tras una acelerada carrera política, ya que hasta abril de 2005, cuando pasó a ocupar la cartera de Economía y Finanzas del gobierno de Alfredo Palacio, era una figura prácticamente desconocida en el ámbito político. Durante la campaña electoral se definió como un izquierdista cristiano e ironizó con su apellido al afirmar que, de ganar los comicios, daría "correazos" a la corrupción. 

Rafael Correa nació en la ciudad costera de Guayaquil el 6 de abril de 1963. Miembro de una familia de clase media trabajadora y cristiana, él y sus dos hermanos quedaron huérfanos de padre a temprana edad, por lo que su madre, Norma Delgado, debió afrontar la educación de los hijos por si sola y con los escasos ingresos de su empleo. 

Sus primeros estudios los realizó en el colegio San José La Salle de Guayaquil, donde en ocasiones jugaba con sus compañeros a recrear el mundo de las altas esferas del gobierno, en el que él representaba el papel de presidente de la República. La escasez de recursos no le impidió avanzar en su formación académica, y siempre que pudo consiguió perfeccionarse mediante la obtención de becas, tanto dentro como fuera del país. 

En 1987 se graduó como economista en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, donde presentó la tesis titulada Evaluación de los Programas de Apoyo al Sector Informal en Guayaquil. En 1991 obtuvo un master de Artes en Economía en la Universidad Católica de Lovaina la Nueva (Bélgica), en 1999 otro master de Ciencias en Economía en la Universidad de Illinois (Estados Unidos) y en 2001 finalizó el doctorado en Economía en ese mismo centro académico estadounidense. 

Durante el período en que recibió su formación académica, Rafael Correa se dedicó paralelamente a la docencia; en 1983 comenzó trabajando como asistente de cátedra y en 1993 fue nombrado profesor principal del departamento de Economía de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ). Entre 1997 y 2001 se desempeñó como instructor del departamento de Economía en la Universidad de Illinois, y entre ese año y 2005 ejerció como director del departamento de Economía de la USFQ.
Durante su etapa de formación combinó la actividad estudiantil y docente con la militancia universitaria; posteriormente, entre 1987 y 1988 participó de la Misión de los padres salesianos en Zumbahua, provincia de Cotopaxi, donde estuvo a cargo del diseño, implementación y control de proyectos de desarrollo rural integral para las comunidades indígenas de esa parroquia. En reiteradas ocasiones trabajó también como profesor invitado en otras universidades, entre ellas la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y la Universidad Andina.

La carrera política de este joven académico católico se inició en abril de 2005, cuando Ecuador intentaba salir de una grave crisis institucional. El 20 de ese mes, el entonces vicepresidente de la República, Alfredo Palacio, se hizo cargo del gobierno después de que el Parlamento destituyera al presidente Lucio Gutiérrez, como consecuencia de una gran movilización ciudadana en la que tuvo gran protagonismo el movimiento indígena.

Una vez confirmado como candidato a la presidencia del movimiento Alianza País, Correa lanzó su campaña bajo la consigna irónica de que daría "correazos" a la corrupción, en alusión a su apellido. Entre los puntos de su programa que atrajeron la atención de los ciudadanos estuvo la férrea oposición al Tratado de Libre Comercio (TLC) de Ecuador con Estados Unidos y a la renovación del acuerdo que permite el funcionamiento de una base estadounidense en la localidad de Manta. Entre las promesas expuestas por el mandatario electo estaba la reestructuración del Parlamento a través de una Asamblea Constituyente.

En la primera vuelta de las elecciones presidenciales, celebrada el 15 de octubre de 2006, Correa consiguió quedar en segundo lugar después del empresario bananero Álvaro Noboa, representante del Partido Renovador Institucional Acción Nacional (PRIAN). La segunda vuelta, que tuvo lugar el 26 de noviembre, lo confirmó como presidente electo del Ecuador al obtener el 56,67 % de los votos, frente al 43,33 % conseguido por Noboa. El 15 de enero de 2007 juró el cargo.

Friday, 23 March 2018

Baltasar Garzón a Rafael Correa: "Es fundamental proteger a quien investiga la corrupción"

En esta nueva edición de 'Conversando con Correa', el expresidente de Ecuador dialoga con Baltasar Garzón, jurista español, especialista en la lucha contra la corrupción. En la charla, profundizan precisamente en los diferentes aspectos del fenómeno de la corrupción y en muchas de sus implicaciones sociales y políticas.
El magistrado Baltasar Garzón y Rafael Correa comienzan su charla enfocando las múltiples dificultades que rodean a la lucha contra la corrupción. El jurista español destaca en ese sentido que "la regulación internacional sobre la corrupción es algo muy reciente", y que al existir abundantes vacíos legales, "se da el marco idóneo para que la corrupción se instaure en las administraciones de diversos países".
Por su parte, Correa señala que "en la lucha contra la corrupción hay mucha carga ideológica", y explica que en ocasiones se pretende "establecer el estereotipo de que la corrupción solo se encuentra en el sector público, pero para corromper a un funcionario público se necesita normalmente a alguien del sector privado".
Baltasar Garzón, jurista español. "La ideologización de la lucha contra la corrupción es un fenómeno muy peligroso" Baltasar Garzón, jurista español

Baltasar Garzón no solo coincide con esta apreciación de Correa, sino que evoca un ejemplo, a su juicio "vergonzoso", de este fenómeno en la reciente historia política de Brasil, donde según explica el invitado "se focalizó el asunto de la corrupción sobre el sector progresista, y se utilizó para acabar políticamente con Lula da Silva". Garzón considera que este fenómeno "es muy peligroso, porque desnaturaliza la verdadera lucha contra la corrupción".
En la misma línea, el expresidente de Ecuador explicó que cuando se atribuye toda la corrupción al sector público "se sataniza la política", y advirtió que "satanizar la política en América Latina, que es una región en vías de desarrollo, equivale a impedir los procesos de cambio".

El Estado como espejo de la sociedad

Garzón considera que en el combate contra la delincuencia en política "es fundamental la transparencia y proteger a quien está investigando la corrupción". El jurista señaló que, al fin y al cabo, "el sector político es como un espejo para la sociedad, y es tremendo cuando lo miramos y lo vemos sucio".
Baltasar Garzón, jurista español. "La Unión Europea todavía no ha logrado un acuerdo sobre la iniciativa de 2001 de regular los paraísos fiscales" Baltasar Garzón, jurista españo

Correa contestó con una idea que él mismo calificó como muy dura: "Normalmente, los Estados no son ni mejores ni peores que la sociedad a la que representan". El expresidente insistió en que "da la impresión de que solo en política hay corrupción, pero también hay tolerancia social".

Paraísos fiscales

Durante la charla, los contertulios también pudieron abordar uno de los asuntos más relevantes en lo que a corrupción se refiere: los paraísos fiscales. "En la Unión Europea ―recordó Garzón―, existe desde 2001 una iniciativa para definir, regular y erradicar, en su caso, los paraísos fiscales; todavía no hemos conseguido, en 17 años, que se pongan de acuerdo". Correa destacó en ese sentido que "los paraísos fiscales son la muestra más hiriente de la doble moral internacional".
Baltasar Garzón, jurista español.
"Donald Trump ha diseñado el manual perfecto para corromper la democracia" Baltasar Garzón, jurista español.
Para combatir eso, en opinión de Baltasar Garzón, "La cooperación entre estados y entre sistemas tiene que funcionar. Hay que acabar con los muros. Pero eso requiere una confianza, una reciprocidad y una solidaridad que muchas veces no existe". En ese sentido, el magistrado señala a la figura de Donald Trump, que en su opinión "ha diseñado el manual perfecto para corromper la democracia".
Para terminar la charla, Correa regresa al asunto de la utilización política de la lucha contra la corrupción, señalando que "se está convirtiendo en un instrumento para perseguir a gobiernos progresistas", y denunciando que "es claro el desequilibrio que existe en el tratamiento de los casos de corrupción cuando afecta a un gobierno progresista que cuando afecta a un gobierno conservador".
Durante este encuentro, Rafael Correa y Baltasar Garzón profundizan también en otras cuestiones de actualidad y de gran interés, que podrán ver en el video del programa que les ofrecemos aquí en su totalidad.
 

Tuesday, 20 February 2018

No estamos hablando de El Chapo ni de ninguno de sus amigos que dirigen drogas. Estamos hablando de la familia mega-multimillonaria detrás de uno de los imperios de la industria farmacéutica más rentables de Estados Unidos…

La gran familia farmacéutica que nos trajo la crisis de los opioidesNo estamos hablando de El Chapo ni de ninguno de sus amigos que dirigen drogas. Estamos hablando de la familia mega-multimillonaria detrás de uno de los imperios de la industria farmacéutica más rentables de Estados Unidos, el privado Purdue Pharma.

Si el diablo usa Prada, ¿qué usan los traficantes de drogas más destructivos de América? Ellos usan sonrisas. Los traficantes de drogas que tenemos en mente aquí han causado cientos de miles de muertes, suficientes muertes para disminuir la expectativa de vida general de los EE. UU. Al nacer durante los últimos dos años consecutivos. Sin embargo, ningún equipo SWAT de la policía ha derribado ninguna puerta persiguiendo a estos traficantes de drogas.


Estos traficantes de drogas en particular han devastado a millones de familias en todo Estados Unidos. Sin embargo, algunas de las instituciones más honorables de Estados Unidos, equipos que van desde la Universidad de Yale hasta el Museo Metropolitano de Arte, han pasado décadas alabando su generosidad y benevolencia filantrópicas.


Obviamente no estamos hablando de El Chapo ni de ninguno de sus amigos que manejan drogas aquí. Estamos hablando de la familia mega-multimillonaria detrás de uno de los imperios de la industria farmacéutica más rentables de Estados Unidos, el privado Purdue Pharma.


La semana pasada, los uniformados de Purdue anunciaron que la compañía ya no inundaría las oficinas de los médicos con representantes de ventas que pregonan OxyContin, el analgésico opioide ahora notorio. Este movimiento puede ser la admisión más cercana de culpabilidad que veremos en Purdue Pharma, o los patriarcas de la familia Sackler que lo dio a luz.


Las raíces de la especulación criminal de Purdue, como Patrick Radden Keefe relató 


escalofriantemente en el New Yorker, se remontan a tres hermanos a mediados del siglo XX en Brooklyn. Los tres, Arthur, Mortimer y Raymond Sackler, se convirtieron en médicos. Los tres tenían una inclinación empresarial. Arthur tenía genio emprendedor.

Arthur Sackler vio que la industria farmacéutica de su época no tenía ni idea de la magia de marketing (y las ganancias mágicas) que los modernos enfoques publicitarios de Madison Avenue podían dar. Él unió los dos. Su agencia publicitaria fue pionera en tácticas que revolucionarían el marketing de medicamentos recetados.


Las compañías farmacéuticas, bajo la guía de Arthur Sackler, comenzaron a contratar médicos reconocidos para que avalen sus productos y subsidiando estudios que demostraban cuán útiles podrían ser sus productos. Las campañas de Sackler inundaron las oficinas de los médicos con atractivos folletos promocionales y llenaron revistas médicas con publicidades llamativas.


Las promociones a veces jugaban rápidas y sueltas. En 1959, una investigación de una revista nacional descubrió que los médicos que figuraban en la lista que respaldaban un nuevo antibiótico respaldado por Sackler no existían.


El dinero realmente grande de los esfuerzos de Sackler comenzó a fluir en la década de 1960. Los milagros de marketing de Sackler convirtieron los tranquilizantes Librium y Valium en productos cotidianos. Para 1973, millones de prescripciones tranquilizantes anuales habían creado lo que el senador Edward Kennedy lamentó como "una pesadilla de dependencia y adicción"

.Pero Purdue Pharma, la compañía farmacéutica que manejaban los Sackler, tenía visiones más grandiosas, y los sueños de la compañía giraban en torno a explotar el potencial no explotado de los opioides, formas sintéticas de opio que los investigadores modernos habían comenzado a desarrollar a principios del siglo XX. Los médicos siempre sabían que estos opiáceos tenían una capacidad significativa para matar el dolor. Los médicos también temían sus propiedades adictivas.

Purdue Pharma se propuso superar ese miedo con una campaña de mercadotecnia masiva en nombre de OxyContin, la nueva toma de la compañía farmacéutica del opioide llamado oxicodona, un "primo químico de la heroína" que puede ser "hasta dos veces más poderoso que la morfina". Purdue financió una investigación de amplia circulación que testificó sobre la seguridad de OxyContin e instó a los médicos a recetar el medicamento para todo tipo de afecciones.


Una fuerza de ventas que en un momento contaba con mil representantes reforzó ese mensaje con innumerables visitas en persona a consultorios médicos. Purdue contrató a varios miles de médicos además de cantar las alabanzas de OxyContin en conferencias médicas. La compañía incluso ofreció a los médicos "viajes con todos los gastos pagados a seminarios de control del dolor en lugares como Boca Ratón".


El objetivo de la campaña: nada menos que cambiar los hábitos de prescripción de los médicos de Estados Unidos.


La campaña tuvo éxito. Purdue obtuvo la aprobación de la FDA para OxyContin en 1995. Casi de la noche a la mañana, el medicamento se convirtió en un éxito fenomenal en el mercado médico, y finalmente generó unos $ 35 mil millones en ingresos. El examinador de la FDA que ejecutó el proceso de aprobación más tarde vendría a trabajar para Purdue.


Pero pronto surgieron problemas con OxyContin. La gente se estaba volviendo adicta, en parte porque Purdue hizo que abusar de OxyContin fuera tan fácil. El medicamento fue formulado para liberar lentamente más de 12 horas. Pero los usuarios podrían simplemente aplastar las píldoras y obtener una rápida alta.


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Purdue culpó a los primeros informes de adicciones sobre estos abusadores. Pero OxyContin tenía un problema mucho más profundo. Purdue comercializaba el alivio duradero de 12 horas de la droga. En realidad, el alivio a menudo duraba menos horas, dejando a los usuarios concienzudos anhelando continuamente más droga y desesperados por obtenerla.
Purdue obstaculizaría sistemáticamente esta realidad año tras año, alineando a los grupos de gran poder político como el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani para que interfiriera. Las demandas contra Purdue comenzaron a proliferar a principios de la década de 2000. Purdue los hizo irse, saliéndose de la corte antes de que cualquier documento incriminatorio revelado en el proceso de descubrimiento preliminar pudiera ver la luz del día.
Mientras tanto, la cifra de muertos aumentó. En el golpeado condado de Pike, Kentucky, casi el 30 por ciento de los residentes locales había perdido a un miembro de la familia por la adicción a OxyContin o conocía a alguien fuera de su familia que sí lo hizo.
La fortuna de las diversas ramas del clan Sackler también se montó. El clan de Sackler combinado se ha convertido, calcula Forbes, en una de las familias más ricas de Estados Unidos, con un patrimonio neto actual de $ 13 mil millones. En 2015, los Sacklers recaudaron aproximadamente $ 700 millones en ingresos de sus intereses Big Pharma.
En medio de esta enorme fortuna, los herederos de los tres hermanos originales de Brooklyn se han separado mutuamente. Algunos incluso sienten remordimiento. Pero otros buscan pastos más verdes en el exterior. Con el mercado nacional de opiáceos aparentemente saturado, los fabricantes de opiáceos como Purdue Pharma están invadiendo los mercados extranjeros.
Estas mismas compañías, lideradas por Purdue Pharma, continúan subsidiando grupos sin fines de lucro que promueven el uso de opioides. A principios de esta semana, un informe de la senadora estadounidense Claire McCaskill detalló cómo los cinco mayores fabricantes de opiáceos del país entregaron más de $ 10 millones en los últimos cinco años a 14 de estas organizaciones sin fines de lucro y sus médicos afiliados.
Revelaciones sobre el increíble alcance de la irresponsabilidad de los opioides corporativos continúan también. Un comité del Congreso acaba de descubrir que "dos de los mayores distribuidores de medicamentos del país enviaron 12,3 millones de dosis de opiáceos potentes a una sola farmacia en un pequeño pueblo de Virginia Occidental durante un período de ocho años".
Detrás de cada gran fortuna, el novelista francés Honoré de Balzac una vez observado, acecha un crimen.
Algunos crímenes matan.