Sunday, 6 October 2019

Una educación para rehacer nuestro mundo

 
Conocimiento es poder. La información es liberadora. La educación es la premisa del progreso, en cada sociedad, en cada familia. -Kofi Annan

En la transformación de la educación ganarán también, y aún más quizás, quienes ahora la obstaculizan con vehemencia.

Por: Juan Alberto Sánchez Marín (*)
Carta Maior, el prestigioso portal de izquierda brasileño, me invitó a compartir una reflexión sobre interrogantes relacionados con la educación en América Latina. Se trata del proyecto Sua voz na conjuntura que en su primera edición trató sobre la defensa de la educación pública. Atendí el llamado y compartí algunas ideas generales sobre el tema pensando en las difíciles circunstancias que afronta Brasil en la actualidad y con el respeto que me inspira la patria natal de Paulo Freire, sin duda, el más relevante pedagogo contemporáneo. De esa fuente proviene este texto.

¿Qué sociedad se desea construir para enfrentar los graves desequilibrios locales y globales del siglo XXI?

Hace falta una sociedad en condiciones de interpretar el mundo alrededor, en sus cualidades y sentidos, gritos y silencios, nexos e implicaciones, desde una perspectiva ética e integral. Una sociedad preparada para verse en el espejo de sus acciones, con la entereza suficiente para reconocerse en las armonías, pero también en su profunda inestabilidad.

La sociedad deseable no es la imposible de la utopias renacentistas, pero está lejos de serlo la tangible de nuestra época, menos aún cualquiera de sus múltiples ficciones. La necesaria, a mi parecer, es aquella capaz de diferenciar los hechos de su simulacro, la interacción de la dependencia, el proceso de lo contingente, el auxilio del saqueo o la justicia de los caprichosos marcos legales. Mejor dicho, como en una prueba de escuela, la que esté capacitada para distinguir lo verdadero de lo falso, aunque le cueste el saldo en el banco o la vida. La sociedad a la altura de sus miembros marginados y desamparados, antes que solazada en la bajeza de las élites.

Una sociedad que yace distante, y que a la vez está a la mano, porque la nación del futuro no es otra que la constituida y construida ahora mismo, día a día, con fortuna y errores, satisfacciones y desagrados. Lo mal hecho en este momento se pagará caro mañana, mas lo dejado de hacer costará el doble.

Hace dos o tres mil años, o varios siglos hacia acá, los pueblos se daban el lujo de proyectarse al porvenir en sus sagas y descendencias, y confines y territorios. Los mitos fundacionales eran perceptibles. El futuro, casi medible; los hados lo volvían destino y en no pocas oportunidades lo hacían cierto. O eso se figuraban los antepasados.

Cuando no era así, el mundo se llenaba de señales, códigos subrepticios, representaciones poéticas, claves alegóricas, milagros. Hoy en día, en cambio, lo venidero es débil y volátil, y las predicciones no cruzan el cierre de una bolsa o los trinos perturbadores de algún infeliz con ascendencia.

Cómo desciframos la sociedad que no cesa de hacerse y deshacerse ante nuestros ojos, de cuál modo aprehendemos cada una de sus entidades y relaciones. Cuestión esencial. Los ciudadanos que saben interpretarse en posibilidades, responsabilidades y derechos; en sus estructuras y nexos, intereses e interesados; autenticidades e invenciones, certidumbres y manipulaciones, son los cimientos de esa sociedad imprescindible. En otras palabras, los que saben dónde están, lo que hacen y para qué (mejor aún, para quién).

Una capacidad interpretativa que, entre otras cosas, es criterio, expresión y comunicación, participación, organización. Factores, desde luego, demasiado riesgosos para el establecimiento. De ahí que a la educación se la mantenga bajo el estricto control del poder con mecanismos nunca cuestionados y nombres instituidos, que estimamos favorables e, inclusive, liberadores.

Pareciera que no se advierte el grande daño que sus exclusivos límites conllevan: caudal de conocimientos (indigestión mental), conjunto de reglas y comportamiento (sumisión), urbanidad y buenas maneras (capitulación), experiencia acumulada (manías), desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos (¡una verdadera broma!).

Nada tan alejado del concepto de educación como las cuatro significaciones que le asienta el diccionario de la RAE como una cachetada en los carrillos. Anacrónicas, utilitarias, definen con turbadora exactitud lo que no es ni debe ser. Un compendio de rudimentos que, justamente, altera cualquiera de los sentidos que sí debe tener: franca y emancipadora, indomable y punzante, conmovedora y sugerente, particular y colectiva, bidireccional y transversal. Sobran los calificativos.
Y el poder no es un gobierno, a lo sumo, ejecutor; por lo general, no más que mandadero. La fuerza que mueve los hilos está detrás de las fachadas democráticas de sainete, a buen recaudo dentro de los bastiones económicos y financieros del progreso. Pero se trasluce nítido en modas pedagógicas que se cumplen porque son la directriz, metodologías gastadas encajonadas en palabras relucientes, e innovaciones que resguardan las orientaciones.

La educación funge como el abastecedor de siervos debidamente adoctrinados del sistema. Un planteamiento que no por viejo pierde su aire de fehaciente. Las ciudades inteligentes (Smart cities) continúan educando al Emilio (Rousseau, 1762) de hace dos siglos y medio, que apenas si accedía a la modernidad. De ese Emilio del cual procede un axioma eludido por el mundo en que vivimos: “Se debe adaptar al hombre la educación del hombre y no a lo que no es él”. Menos aún, digo yo, a lo que unos cuantos ambiciosos necesitan que él sea. En todo caso, fatal ese olvido de poquito parentesco con la amnesia.

La educación no es más que otro instrumento de dominio, al igual que las farsas y los señuelos sistémicos que nos hacen pensar que somos algo: la alcahuetería política, canjeando porvenires por zanahorias; la simulación mediática, persuadiéndonos de la realidad que no habitamos; los terrores sociales de las agendas gubernamentales, abriéndole paso a las legislaciones coactivas y otras represiones, o las potentes redes y los sistemas de información, gracias a los cuales las máquinas se conectan y los teclistas de teléfono o computadora que somos nos enfrentamos y disociamos.

La sociedad que hay que construir tiene que estar enterada, cuando menos, de la clase de mundo que habita. Saber bien la dimensión de las fragilidades locales y globales que la menoscaban a diario y entorpecen su genuino desarrollo; tener claros los vínculos envilecidos que priman en la interacción del presente, y filtrar los engaños que la desbordan.

-¿Qué tipo de proyecto de desarrollo –y de Estado- es necesario para alcanzarla?

Este sosiego insoportable, esta calma fastidiosa, son posibles por la ignorancia en la que las sociedades se hayan sumidas. Resulta inconcebible la tranquilidad cuando se comprende lo que ocurre a lo largo y ancho del planeta y se discierne la razón de los horrores acometidos en su nombre. La inconsciencia social, junto a la apatía, son tan oportunas para las oligarquías como la paz de los sepulcros que ellas mismas imponen.

El individuo se entera de algo y no sabe qué pasa. Una multitud cree saber lo que acontece y despliega su odio cerril contra el inocente y lo distinto, lejos de las verdaderas causas del desbarajuste. La manipulación hace lo suyo, por supuesto, pero menos en la acción episódica o a modo de operación particular, y sí más como algo intrínseco metido adentro al pisar la escuela inicial o atender el primer sonsonete mediático.

No llegamos a ser los pobres de espíritu a los que se refiere el Sermón de la Montaña de Jesús de Nazaret (Mt 5, 1; 7, 28). No reconocemos siquiera las tremendas flaquezas propias, ni tenemos la bienaventuranza ni será nuestro el reino de los cielos. La pobreza espiritual de nuestras sociedades no se constituye por la percepción de los límites, sino que se alza del oscurantismo dominante. Y la educación cercena más quizás que las demás piezas mohosas de la castración.

 La ignorancia permite que los políticos engañaran a las personas y que los malos administradores fueran reelegidos. - Malala Yousafzai

El que estudia hasta el empacho más desdeña y desecha; el docto termina siendo otro pobre cretino. Abunda la ignorancia consentida, claro está, la barbarie por conveniencia, que se busca y cultiva porque con ella se cree lograr cierta aquiescencia moral o conseguir alguna clase de amnistía ética. Nada más errátil. Proliferan, de otra parte, los ignorantes infiltrados, resbaladizos, traidores; quienes convencen al iletrado (deslustrado) de su erudición y tino. O sociedades enteras, que sabiendo cuánto mienten sus dirigentes y cuán criminales son, siempre están dispuestas a avalarlos con el voto.

Por ejemplo, en Colombia, país en el cual la derecha y la ultraderecha eligen y reeligen a un líder como Alvaro Uribe Vélez o a su escogido, con plena consciencia de las ataduras delincuenciales de su estructura política. O en España, a cuya población José María Aznar le mintió de frente con sus fidedignos informes de que Sadam Hussein contaba con armas de destrucción masiva. Nunca hallaron tales armas en Iraq. “No sólo no las había, sino que siempre se supo que no las había. (…) Pese a todo, a los votantes del PP no les pareció motivo suficiente para cambiar su elección” (Fernández Liria, 2007). No les importaron entonces ni habrían de importarles después los dos millones cuatrocientos mil muertos (Davies, 2010), y que un país hubiera sido destruido por completo.

En el mismo Brasil, digamos, casi cincuenta y ocho millones de personas votaron por Jair Bolsonaro en la segunda vuelta, quien en la campaña dejó patente el talante homófobo, misógino y racista. Algo añadió clarísimo: “Hay que expurgar a Paulo Freire”. Y esa afluencia de pueblo que votó por Bolsonaro no votó contra Freire (o Lula da Silva o Dilma Rousseff), sino contra la educación popular que la tuvo en cuenta. Es decir, la emprendió en contra de sí misma. Los electores lo sabían y lo votaron, y el excapitán retribuye del modo que la genética le manda: con la militarización escolar.

O en los propios Estados Unidos, cuyos políticos se ufanan tanto del sistema que todavía creen que inventaron y al que sólo le prendieron las arandelas que los ingleses no alcanzaron a incluirle, y que no deja de ser una más de las tóxicas democracias occidentales, donde 65 853 516 de personas votaron por la señora Clinton a sabiendas de las crueldades de que fue capaz y 62 984 825 votaron por el señor Trump teniendo claridad acerca de las que no tardaría en perpetrar. Donde, además, otra vez y gracias a esas tretas anexas, la cifra inferior de votantes resultó superior a la más elevada. Y he ahí a Trump gobernando.

En todos estos casos, así como en muchos otros, una ignorancia comprometida y egoísta que tampoco exculpa a una sociedad, o a una parte considerable de ella.

Unos desequilibrios que son factibles y no dejan de crecer porque quienes forjan las estructuras políticas, económicas y sociales lo han hecho a su manera y conveniencia a lo largo de los años. O de los siglos, porque se trata de una práctica que viene de la remota antigüedad.

Pero en los sustentos de la opresión están, también, las potencialidades para la liberación. Habremos de hallarlas en los mecanismos de la participación, ahora establecidos para todo lo contrario; en la educación, la gran utilitaria del sistema, y, desde los albores del siglo XIX, la guarda principal y cínica del statu quo; en los medios dominantes, actualmente, con la irremplazable función de acomodar los acontecimientos a la narrativa dispuesta. Y así.

Los entornos de autonomía son incómodos para el poder, que advierte en ellos los escenarios más desafiantes. Por eso, los planes de las instituciones educativas permanecen bajo rigurosa inspección. Por lo mismo, son promulgadas leyes que socavan la educación pública.

Los presupuestos de las instituciones educativas públicas son reducidos; a las universidades se las conduce a la ruina para facilitar su privatización, o, lo que es igual, se involucra a la empresa privada en la adecuación de los currículos, es decir, se efectúa una modernización educativa que lleva de cabeza a los tiempos de la Revolución Industrial, cuando el sistema educativo le manufacturaba obreros a la fábrica.

No se conquistará una sociedad distinta mediante esquemas supeditados a finalidades particulares, de clase social o sectoriales. Mucho menos, partiendo de la actual situación de carencia de soberanía, ausencia de fines comunes y perspectivas humanas (humanitarias y humanistas).

La naturaleza del plan educativo corresponde a un cálculo económico y político. El currículo no es la concreción de determinada cultura ni el sitio excepcional donde confluyen nociones epistemológicas con saberes ancestrales, el barniz sociológico con los vuelos de la praxis, la conjetura antropológica con las fisonomías específicas del educador y el educando. No puede suceder de otro modo toda vez que la intencionalidad del sistema educativo, corrompida en el fondo, no luce diferente en la forma.

El estado que apunte a encarar los desequilibrios, no queda otra, deberá comenzar por confrontar su armazón y el propio carácter. El primer paso no es saber quienes son los ciudadanos, lo que sin duda es útil para la coacción y las cargas impositivas, sino allanar el camino para que los propios ciudadanos se conozcan a sí mismos: que sepan dónde habitan y de dónde vienen, por qué están como están, para qué son buenos. Fértiles sembradíos de la educación.

Y donde comienza la entereza de un pueblo. Sólo los ciudadanos que tienen idea de dónde están parados le otorgan la cualidad de digna a una sociedad. La conversión que se plantee en términos distintos, o la propuesta bajo los estados hostiles que imperan hoy en día, ha de ser fraudulenta y han de ser endebles, si no aleves, los objetivos.

-¿Qué es lo que se espera de la Universidad en esta travesía?

Ya es hora de que las universidades en nuestras sociedades no sean los centros de moldeo de sujetos fragmentados y portadores del virus del conocimiento por segmentos. Mientras la universidad siga siendo un centro de la instrucción, ese eufemismo que abarca la exhumación lenta y pertinaz de la sabiduría, será difícil la conquista de condiciones de vida distintas. Y la concreción de otro mundo difícilmente será posible.


El impacto de una renovación educativa trascendente se tomará su tiempo, seguramente, y puede ser un proceso de años. Pero la modificación de un currículo y de un pénsum, los primeros pasos, sería algo breve, inmediato, si existiera la voluntad política para hacerlo. Algo elemental que no hay ni habrá en sociedades regidas por las lógicas perversas y utilitarias del capital.

En la universidad, la escuela, el colegio, yacen los soportes de la transformación auténtica. El centro educativo tendrá que ser un centro de cuestionamientos; en esa articulación, la universidad no puede ser otra cosa que el generador mayor de pensamiento crítico, que no es solamente el desmonte o la digestión de una realidad, sino, ante todo, la puerta abierta para la proposición y la construcción sociales.

La potencia y vigencia de datos, retentivas e hipótesis jamás está en las letras muertas que los consignan o formulan, sino en la capacidad que tengamos para desglosar sus sentidos y verlos moverse a través de la ventana. La sociedad requiere de seres suspicaces, esquivos frente a lo que oyen y ven, y recelosos a profundidad del conocimiento enlatado, de las estupendas ideas empacadas al vacío y de los artificios de manual para triunfar. No hay tales.

La duda es una herramienta útil para ser arte y parte de la realidad que tenemos por nuestra, en unas ocasiones, escurridiza, en otras, efectista. En esos reparos angustiantes puede radicar el secreto para que no seamos simples recitadores de sus bocadillos teatrales. En la universidad se construyen los interrogantes, y, cuanto antes, se desarman las geniales respuestas alcanzadas.

-¿Cómo deben actuar los intelectuales y las fuerzas democráticas en la construcción de este reordenamiento?

El papel de los intelectuales y de las fuerzas democráticas, en ese reordenamiento, tiene mucho que ver con proyectar los énfasis debidos y fomentar la reflexión en torno al único asidero efectivo que tiene lo trascendental en la tierra: lo cotidiano. Cada quien desde su perspectiva, ámbitos y competencias.

Ahí yacen las claves, las metafóricas, las alegóricas o las simbólicas, las que se quieran y a la vista, como La carta robada (Allan Poe, 1844), en “un tarjetero de cartón con filigrana de baratija, colgado por una cinta azul sucia de una anilla…” El quid para entender mejor lo que somos y lograr el inequívoco compromiso con lo que hacemos.

La actitud del intelectual no es conformidad porque sí ni discrepancia porque no. Más bien le corresponde la disputa sin tregua contra las iniquidades; resistencia contra las injusticias y rabia con la sinrazón del día a día.

De su expresión deberían despuntar las alarmas, los desasosiegos, la desesperanza y la esperanza en una sola frase. La conmoción de los intelectuales debería ser el lastre a cuestas de las sociedades, y, en especial, de la academia. Pero escasas veces es así.

Muchos intelectuales, escritores, pensadores, cuentan con gran capacidad de convocatoria, y sus reflexiones podrían avivar aquel impulso sin el cual es inviable cualquier transformación auténtica: la motivación. Y en este mundo de inseguridades, exclusión, fascismo, racismo, supremacías y todos los desajustes concebibles, las transformaciones sociales son cada vez más ineludibles y urgentes, comenzando por la cultural.

Pareciera que la integración es propugnada y alabada en innumerables textos por escritores recluidos e incomunicados. No es tan tarde como para no darnos cuenta que se están yendo las horas y los años.
La pugna por la transformación de la educación, sea como sea, como determinante para el futuro que le espera al ser humano, no dejará de ser una batalla de aquella categoría definida con acierto por Flaubert (1911): “Siempre sangrienta” y siempre con dos vencedores, “el que ganó y el que perdió”. Porque en esa consecución ganarán también, y aún más quizás, quienes ahora la obstaculizan con vehemencia.
(*) Juan Alberto Sánchez Marín. 

Thursday, 3 October 2019

El censo falla en contar 100 millones de personas en pobreza

El censo falla en contar 100 millones de personas en pobreza
La becaria de IPS Karen Dolan, que trabaja con la Campaña de los Pobres, saca a la luz la realidad de la pobreza en nuestro país con su nuevo estudio.

Transcripción de la historia

Marc Steiner: Bienvenido a The Real News Network. Soy Marc Steiner Es bueno tenerlos a todos una vez más.

Entonces, ¿cómo se mide realmente la pobreza? Cuando la guerra contra la pobreza comenzó en 1964 por el presidente Lyndon Baines Johnson, utilizamos mediciones que se centraron en el costo de los alimentos y otras métricas que realmente no hablan de las realidades del siglo XXI. Escucha, quiero decir, fue un libro publicado por Michael Harrington en 1962 llamado The Other America. Se trataba de la pobreza en América, en los Apalaches, en las ciudades del interior, y en todo Estados Unidos, en los barrios. Y nadie en nuestro país quería siquiera admitir que teníamos un problema. Y Michael Harrington empujó ese sobre. Y en realidad, entre Michael Harrington y la gente del SNCC, y la guerra contra el racismo en Estados Unidos, empujó al gobierno de los Estados Unidos a crear una guerra contra la pobreza. Bueno, el censo de los Estados Unidos ahora dice que la pobreza está cayendo al 11.8%, y eso significa 38.1 millones de estadounidenses. Sin embargo, otro estudio muestra que el 40% de todos los estadounidenses no pudieron encontrar $ 400 en una emergencia.

Entonces, ¿cómo se mide la pobreza? Bueno, el nuevo estudio que sale del Instituto de Estudios de Políticas dice que otros cien millones de estadounidenses, al menos, languidecen en la pobreza, ocultos por los datos. La autora de ese informe es la becaria del Instituto de Estudios de Políticas, Karen Dolan, quien dirige su Proyecto de Criminalización de la Raza y la Pobreza, y coautora de los informes de la Campaña de los Pobres de los IPS, El alma de los pobres y La moral de los pobres. Presupuesto.

Y Karen, bienvenida. Es bueno tenerte con nosotros aquí en The Real News.

Karen Dolan: Gracias Marc. Gracias por invitarme.

Marc Steiner: Me alegro de verte. Entonces, cuando miras esta cuestión de pobreza, si miras este mapa censal que tienen, solo habla de pobreza, y miras este mapa y ves dónde está, y yo [inaudible 00:01:41 ] Miré la cosa, y simplemente, ya que estoy en Maryland, Maryland apareció con solo el 10% de las personas en situación de pobreza, dije: “¿Qué? 10%? Imposible. Eso es ridículo ". Así que habla un poco sobre el origen de tu trabajo, y lo que hiciste, y por qué mantienes que la tasa de pobreza en Estados Unidos es mucho más alta, y lo que realmente es.

Karen Dolan: No creo que sea indiscutible que la pobreza, bueno, entre los conservadores a quienes les gustaría reducir los servicios sociales, harán la afirmación de que la pobreza ya está erradicada en los Estados Unidos, pero para la mayoría de los científicos sociales, no es No es discutible que la forma en que medimos la pobreza en los Estados Unidos es subestimar la pobreza drásticamente. Por lo tanto, confiamos en una medida de casi 60 años que analiza formas muy limitadas en las que decidimos quién es pobre y quién no lo es. Y no alcanza adecuadamente el nivel de dificultades económicas en este país. Y así, la Academia Nacional de Ciencias y la Oficina del Censo de los Estados Unidos han respondido en los últimos años reconociendo algo llamado la medida de pobreza complementaria, que es un poco más integral. Y es específico por geografía, por lo que tiene en cuenta algunos de los costos de vida y ese tipo de cosas, y cuenta algunos de los apoyos que las personas obtienen, y también de los gastos de bolsillo para la atención médica, y trabajo y cuidado de niños, y cosas así, que son necesarias para que las personas vivan. La medida oficial de pobreza no hace eso.

Sin embargo, incluso con esa medida, solo estamos hablando de una familia, la medida oficial de pobreza es una familia de cuatro en 2018 que se gana con $ 25,000. Eso no es realmente vivir de subsistencia. E incluso con la medida de pobreza complementaria, no llegamos a ser mucho más altos. Digamos que está ganando, por lo que no está por debajo del nivel de pobreza, está ganando $ 30,000 para una familia de cuatro. No puede sobrevivir y tener el tipo de vida plena que la gente, especialmente viviendo en la mayoría de los países ricos del mundo, debería tener. Entonces, junto con la Campaña de los Pobres, estamos buscando una forma diferente de medir la pobreza que realmente llegue a ese número del que estaba hablando, que mostró al comienzo de su segmento aquí, sobre ese 40% que está a $ 400 de distancia de una emergencia. Bueno, una emergencia de $ 400 le sucede casi a diario a las familias en este país. Y si no puede responder a eso sin pedir prestado, sin endeudarse, sin saltar del precipicio a la pobreza, entonces realmente no está viviendo una vida financieramente segura. Y ese es el caso de lo que hemos estimado que son casi 140 millones de personas en [inaudible 00:04:34].


 Marc Steiner: Así que tengo curiosidad por saber cómo [inaudible 00:04:36] eso políticamente. Estaba pensando en eso cuando volvía del dentista esta mañana. Cuando llegué al dentista, estaba pensando en nuestra conversación de hoy porque me dijeron: "Oh, Marc, por cierto, necesitas un tratamiento de conducto de inmediato". Le dije: "¿Qué?" Así que fui al otro dentista. , y la endodoncia fue de $ 1,800, va a ser de $ 1,800. Es una locura. Y luego pienso: "Bueno, suponiendo que no estuviera trabajando, suponiendo que estuviese trabajando dos o tres trabajos para llegar a fin de mes, para asegurarme de que mis hijos tuvieran comida en la mesa, y que pudiera ponerles ropa en la espalda para conseguir ellos a la escuela, ¿cómo pagaría por eso? ¿Cómo viviría? ”Y podría haberlo hecho, podría estar ganando 40 mil dólares al año y no podría encontrar ese dinero si tuviera una esposa y un par de hijos. Quiero decir-

Karen Dolan: Eso es correcto.

Marc Steiner: Lo digo, pero no creo que la gente entienda eso, quiero decir, qué tan profundo es realmente.

Karen Dolan: Quiero decir, creo que mucha gente lo siente, porque sabemos que así es como vivimos nuestra vida cotidiana, incluso las personas que tienen trabajo a tiempo completo, algunas personas que tienen la suerte de tener un seguro de salud a través de su empleador o poder pagar un seguro de salud. La Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio ha ayudado a muchas personas a tener un seguro de salud que antes no podían tenerlo, porque la deuda médica es la razón principal para la bancarrota personal en los Estados Unidos. Entonces la gente siente esto. Lo sabemos a nivel intestinal. Pero cuando vemos datos del censo que salen que dicen, como su respuesta cuando miró el-

Marc Steiner: ¿Mapa censal? Sí.

Karen Dolan: Sí, cuando miraste el mapa del censo y viste que solo el 10% de las personas en Maryland viven en la pobreza, cuando sabes a nivel intestinal que eso no es cierto, y conoces tu propia sensación de precariedad. Entonces la gente entiende eso, creo. Y realmente estamos tratando de hablar sobre la situación en la que las personas saben que se encuentran y de las que hablan, esto es una realidad para casi el 40% de nosotros, e incluso por encima de eso. Entonces, tal vez por encima del 40%, podría pagar una emergencia de $ 400, pero es posible que no pueda pagar un canal de raíz de $ 1,800. Eso va a capturar incluso a mucha más gente.

Marc Steiner: Entonces, cuando mira estos cuadros, hablan sobre el costo de la atención médica y la cantidad de personas que han perdido la atención médica en este país en los últimos años. En realidad es bastante impresionante. Quiero decir, hay cada vez más personas, especialmente en comunidades de color, nacidas en el extranjero, que no tienen seguro de salud. Simplemente está aumentando exponencialmente, yendo hacia el 20%, como podemos ver en este gráfico. Y creo que estos son los tipos de factores que no siempre tenemos en cuenta cuando hablamos sobre cómo se mide la pobreza, cómo se define lo que significa la pobreza. Porque creo que la mayoría de las personas en este país, Karen, incluso si están en esa área donde tienen poco dinero, no pueden encontrar los 400 dólares, y estamos hablando de cientos de millones, 140, 150 millones de personas, tal vez Además, puedes contarnos mejor sobre eso, es que las personas tampoco quieren pensar en sí mismas en la pobreza.

Karen Dolan: La gente no ...

Marc Steiner: ... porque es un estigma.

Karen Dolan: Hay un estigma. Y eso es también lo que la Campaña de los Pobres, y los informes que hemos publicado, y el mensaje que estamos tratando de difundir, es un intento deliberado. Entonces, no solo hay un intento de ocultar a los pobres, también hay un intento de, siempre ha habido, estigmatizar a los pobres como si fuera una falta de carácter. Pero, por supuesto, no es culpa de un personaje. No es pereza. Las personas que luchan por sobrevivir están trabajando en dos, tres, cuatro trabajos. Entonces son personas extremadamente trabajadoras.

Estos son problemas sistémicos. Entonces, estos son problemas sistémicos en la nación más rica del mundo, es una elección. Es una opción política que tengamos tantas personas en la pobreza y tantas personas de bajos ingresos que luchan por sobrevivir. Necesitamos tomar diferentes decisiones. Podemos, por ejemplo, recortar el presupuesto militar en $ 350 mil millones y pagar Medicare para Todos. Podemos tener una política fiscal justa sobre los ricos y las corporaciones, y cerrar las lagunas, y podemos obtener $ 900 mil millones de eso. Podemos obtener miles de millones de dólares al cambiar a energía limpia y detener los subsidios de los combustibles fósiles.

Entonces, la Campaña de los Pobres y los informes que hemos escrito sobre el Presupuesto Moral y sobre las Almas de los Pobres, analiza esas opresiones entrelazadas, cómo son sistemáticas, cómo son elecciones políticas y cómo podemos tomar diferentes decisiones políticas. para que las personas no sean estigmatizadas, sino para que hayamos elegido tener una sociedad en la que todos puedan prosperar.


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Informe de la ONU: los pobres de Estados Unidos se vuelven más numerosos.

Marc Steiner: Correcto. Y entonces, políticamente, quiero decir, me pregunto cómo se empuja eso. Quiero decir, ahora tienes a Trump diciendo, debido a su cosa llamada el Índice de precios al consumidor encadenado, que no tenía idea de lo que eso significaba hasta que leí el artículo, de esa manera miden la pobreza, y la pobreza es menor. Entonces él habla sobre la pobreza que baja en su administración, no que sube. Su realidad, su pintura sobre dónde está América, es mucho más amplia que eso. Entonces, la pregunta es cómo explicarle a la gente lo que estás diciendo como [inaudible 00:09:43] de pobreza, y hacer que la gente vea que dado que hay un gran impulso del otro lado diciendo que no es tan bueno como lo fue, que en realidad está bajando

Karen Dolan: Bueno, creo que la gente no va a caer en este tipo de juego de manos de "Oh, mágicamente, vamos a contar la pobreza de manera diferente". Entonces, el cambio ... el Índice de Precios al Consumidor diría: "Oh, el precio del gas sube. Entonces, en lugar de conducir personas que consumen gasolina, una persona va a salir y comprar un automóvil eléctrico ". Bueno, eso no funciona para las personas que no tienen la cantidad de dinero para [interferencia 00:10:16] -

Marc Steiner: Correcto. Después de pagar $ 1,800 para terminar su tratamiento de conducto, entonces sale y compra un Prius porque su automóvil cuesta demasiado dinero, no puede pagar el combustible. Derecha.

Karen Dolan: Eso es correcto. Eso es correcto. Entonces, las personas que están luchando no pueden cambiar sus hábitos de consumo de esa manera. Y la gente lo sabe. Sin embargo, también lo verá, verá, en los datos de las encuestas, verá un gran apoyo para Medicare para Todos, por ejemplo. Usted ve que la gente entiende la injusticia de todos los recortes de impuestos que van a los ricos a expensas del resto de nosotros. Por lo tanto, existe un sentido fundamental de justicia en el que creo que la gente no se dejará engañar por estos trucos de los conservadores.

Y los conservadores quieren tenerlo en ambos sentidos. Dirán: "Oh, la guerra contra la pobreza no ha funcionado. Estos programas de redes de seguridad social no han funcionado ". Sin embargo, también quieren decir:" Oh, no hay pobreza en absoluto ". Entonces, ¿cuál es? Quiero decir, ambas historias son falsas en su cara. Y estas son nuestras realidades vividas, por lo que sabemos cuáles son. Sabemos, fundamentalmente, que muchos de los sistemas económicos están manipulados en este país. Sabemos quién se beneficia y quién no, porque la gran mayoría de nosotros no. Y así, simplemente pisar agua y sobrevivir no es el tipo de futuro que queremos para nuestros hijos.

Así que estos son problemas muy importantes que son muy importantes para todos los estadounidenses. Entonces, cuando vea algunas de estas propuestas de, digamos, Bernie Sanders o Elizabeth Warren, populistas que tienen el mensaje de cómo todos podemos prosperar y cómo todos podemos tener una sociedad más justa y justa, que atraiga a la gente. La gente se siente atraída por eso. Son muy cautivados por el reverendo Barber y la reverenda Liz Theoharis y la campaña de los pobres. Eso está ahora en 43 estados, y están en un recorrido en autobús por todo el país, y la gente realmente está prestando atención. Alexandria Ocasio-Cortez, la semana pasada, en medio de todo este alboroto de destitución, abandonó un programa, anunció un programa, el Programa de la Sociedad Justa, y tiene cinco proyectos de ley muy ambiciosos para atacar la pobreza desde sus raíces. Entonces, cuanto más nos fijamos en las causas sistémicas de la pobreza, más estamos hablando en voz alta, haciendo que los candidatos presidenciales y otros legisladores hablen sobre las causas sistémicas de la pobreza, eliminen ese estigma, eliminen ese mito que es un defecto de carácter en los individuos, entonces las personas lo entienden porque lo están viviendo.

Y, por cierto, la Campaña de los Pobres también señala que la gran mayoría de las personas pobres en los Estados Unidos son blancas. Afecta desproporcionadamente a las personas de color, pero la gran mayoría de las personas pobres son blancas. Esto se ha convertido en un problema racializado, especialmente bajo Reagan, pero se remonta antes que Reagan, pero toda la llamada "reina del bienestar", estos mitos que atacan el carácter de las personas y se vuelven muy racializados. Entonces, la Campaña de los Pobres y nuestro trabajo intentan observar estas opresiones entrelazadas de encarcelamiento masivo, negando los derechos de voto, atacando nuestra democracia, inflando los presupuestos del Pentágono, no solo prestando atención a ayudar al clima, sino realmente perjudicando el clima y la injusticia climática teniendo contaminación y agua con plomo y productos químicos tóxicos en las escuelas, en las comunidades pobres. Al mismo tiempo, apuntalando a las corporaciones muy contaminantes que nos están haciendo daño a la mayoría de nosotros.

Marc Steiner: Y creo que lo que estás diciendo es realmente importante. Creo que conectar esos puntos es realmente importante. Al enfrentar este momento con este proceso de destitución, olvidamos que son cuestiones como esta las que pueden impulsar una agenda para cambiar a Estados Unidos. Y pueden perderse en todas las otras batallas retóricas del momento. Y creo que es realmente importante entenderlo.


 Y Karen Dolan, aprecio mucho el trabajo que haces. Y muchas gracias por tomarse su tiempo aquí con The Real News hoy. Y espero tener muchas más conversaciones en profundidad con usted, el reverendo Barber, Liz Theoharis y otros para realmente entender este problema para los estadounidenses que realmente comprenden quiénes somos y qué enfrentamos, y cómo podemos cambialo. Así que gracias por su trabajo, y gracias por acompañarnos hoy.

Karen Dolan: Gracias Marc.

Marc Steiner: Siempre es un placer. Y soy Marc Steiner aquí para The Real News Network. Gracias a todos por acompañarnos. por favor dejanos saber lo que piensas. Vaya a nuestro sitio web y solo envíenos un mensaje. Nos gustaría saber de usted. Cuídate.

Tuesday, 1 October 2019

Ataque de Trump a las personas sin hogar en Los Ángeles ignora las causas

Ataque de Trump a las personas sin hogar en Los Ángeles ignora las causas
Jacqueline Luqman habla con la periodista de LA Times Gale Holland sobre cómo reconocer los problemas que contribuyen a un alto porcentaje de personas sin hogar afroamericanas en el condado de Los Ángeles podría informar las soluciones para todos.

Transcripción de la historia

JACQUELINE LUQMAN: Esta es Jacqueline Luqman con The Real News Network. El presidente está impulsando la discusión sobre el aumento de las personas sin hogar en este país y está apuntando a California en particular.

PRESIDENTE DONALD TRUMP: Casi la mitad de las personas sin hogar que viven en las calles de Estados Unidos viven en el estado de California. Lo que le están haciendo a nuestra hermosa California es una desgracia para nuestro país. Es una pena. El mundo lo está mirando. Mire a Los Ángeles con las carpas y la horrible, horrible y desagradable condición.

JACQUELINE LUQMAN: Ahora, por supuesto, su retórica es cruel y no se enfoca en el costo humano de la falta de vivienda. Pero lo que tampoco aborda son las causas de la falta de vivienda. Lo que si lo hiciera, si lo hiciéramos como nación, podría informar las soluciones al problema. Eso es si realmente nos preocupamos por abordarlos. Entonces, si observamos a uno de los grupos de personas más afectadas por la crisis de las personas sin hogar, podríamos ser capaces de formular algunas soluciones a este problema, si eso es realmente lo que queremos hacer.

Aquí, para hablar conmigo sobre esta comunidad en el condado de Los Ángeles y cómo están particularmente afectados por esta crisis, está Gale Holland. Gale cubre la falta de vivienda y la pobreza para The Los Angeles Times. Gale, muchas gracias por acompañarme hoy.

GALE HOLLAND: Gracias por invitarme, Jacqueline.

JACQUELINE LUQMAN: Y quiero agradecerles por escribir el artículo sobre la comunidad de Pacoima que se publicó recientemente en el LA Times. Esa fue una pieza increíble e impactante que se publicó. Pero antes de entrar en eso, quiero abordar una parte de lo que dijo Trump porque quiero que pongamos el tema de las personas sin hogar en California en algún contexto. Hablemos de algunos números reales. La falta de vivienda es un problema creciente en California, ¿verdad?

GALE HOLLAND: Correcto.

JACQUELINE LUQMAN: Y es un problema que ha crecido exponencialmente porque la falta de vivienda en California ha aumentado constantemente desde 2011, llegando a casi 60,000 personas que fueron documentadas como personas sin hogar este año, ¿verdad?

GALE HOLLAND: Absolutamente.

JACQUELINE LUQMAN: Ahora a su artículo sobre la comunidad en Pacoima, California. Esa es una comunidad particularmente interesante y única porque este grupo de personas que destacó en su artículo eran básicamente los hijos de una comunidad afroamericana de clase media y trabajadora en Pacoima, California. Pacoima es único y notable porque era uno de los pocos lugares en el condado de Los Ángeles donde los afroamericanos podían comprar casas antes de las leyes de vivienda justa de 1960, ¿verdad?

GALE HOLLAND: lugares particularmente suburbanos. Hubo otros vecindarios en el área urbana de Los Ángeles que no tenían convenios raciales para mantener alejados a los negros y otras personas de color. Pero en los suburbios, y particularmente en el Valle de San Fernando, hogar de la niña del Valle, los convenios eran bastante ubicuos en la mayoría de las comunidades además de Pacoima. Y así, en Pacoima, las personas que se establecieron allí eran: era un rango como siempre hay en todas partes. Pero básicamente, se trataba de los médicos, los maestros, los jueces. Además de los trabajadores de la fábrica, los vendedores de helados, los minoristas, los vendedores de seguros porque había una posibilidad de propiedad de la vivienda que no estaba disponible y en un entorno suburbano con patios o un poco más de espacio que en el centro de la ciudad.

JACQUELINE LUQMAN: Así que esta era una comunidad negra próspera de clase trabajadora, de clase media, pero incluso de clase profesional en los años 60. Y luego, en los años 70, se implementaron las leyes de Equidad de Vivienda y algunas personas negras con un poco más de dinero, con un poco más de educación superior, se mudaron de esa comunidad, se mudaron a los suburbios donde la vivienda era más abierta para ellos. Pero aún tenías una próspera comunidad negra de clase trabajadora porque todavía existían empleos de manufactura en el área.

GALE HOLLAND: Sí. Y mucha gente no piensa en Los Ángeles como un centro de fabricación, pero lo fue. Y teníamos una importante fábrica de General Motors que producía el Camaro. Creo que mucha gente recuerda el Camaro. Y había una oficina de Pfister, ya sabes, planta de accesorios de cocina y algunas otras plantas. Entonces eran trabajos en línea, había trabajos administrativos. Y luego, como dije, hubo los tipos de trabajos profesionales que esas personas probablemente hubieran querido hacer en otro lugar, pero no pudieron debido a estos convenios raciales que les impedían ir a otro lugar en el Valle. Y el valle en ese momento estaba bastante desarrollado.


 Una ironía que descubrí en mi informe es, básicamente, una vez más, no es tan conocido como Chicago o incluso tal vez, no, no Baltimore, pero algunas de las otras ciudades que son conocidas por la Gran Migración de Afroamericanos del Sur. Es como un pequeño lugar para la Gran Migración. Y cuando llegaron muchas de las familias fundadoras, la gente vivía absolutamente en tiendas de campaña y ahora sus antepasados ​​volvieron a vivir en tiendas de campaña. Quiero decir, lo siento, sus descendientes volvieron a vivir en tiendas de campaña. Entonces, es una ironía muy cruel de la historia y [inaudible].

JACQUELINE LUQMAN: Hablemos de los factores que contribuyeron a los descendientes de los afroamericanos originales que emigraron a esta área, a esa área del país, vivieron en tiendas de campaña hasta que pudieron lograr su "sueño americano" y comprar una casa. Y ahora sus descendientes viven nuevamente en tiendas de campaña porque estamos hablando del colapso de la fabricación estadounidense que golpeó esa área particularmente duro, ¿verdad?

GALE HOLLAND: Correcto. Porque el otro que los trabajos que estaban disponibles para las personas que estaban en la industria aeroespacial. Y, por supuesto, después de la Segunda Guerra Mundial, la industria aeroespacial realmente fue pionera en el sur de California y específicamente en esa parte del valle. Por lo tanto, también fue el declive de la industria aeroespacial. Y creo que la gente no se dio cuenta hasta más tarde de que esto es lo que realmente: la gente piensa en Los Ángeles como Hollywood y Hollywood donde está el dinero en Los Ángeles, pero en realidad, la industria aeroespacial y algunas de sus ramas como la industria automotriz son industrias de alimentación a los grandes aviones: es donde se creó gran parte de la riqueza de Los Ángeles justo después de la Segunda Guerra Mundial. Y aquí es donde estas personas, sus familias tenían trabajo.

JACQUELINE LUQMAN: Y luego de tener la erosión de la base económica, la eliminación de empleos para que las personas puedan pagar sus hogares, se introdujo la cocaína crack, la proliferación de cocaína crack en una comunidad ya económicamente devastada y racialmente segregada, donde no se vio la proliferación de esa droga en muchas otras comunidades que no eran predominantemente pobres y predominantemente negras. Y luego, al final de eso o durante esa proliferación, también tuvo un encarcelamiento masivo que fue junto con eso. Entonces, esta comunidad de una antigua comunidad negra próspera de clase media, muchos de esos residentes ahora, como dijiste antes, están en las calles, viviendo en tiendas de campaña nuevamente.
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California tiene la población más sin hogar de cualquier otro estado

GALE HOLLAND: Correcto. Creo que en realidad no son muchos. Simplemente se siente como muchos porque, por supuesto, no debería haber ninguno. Pero no debería haber personas viviendo en la calle, pero las hay. Y en este campamento que había sido conducido a lo largo de los años, han estado allí en varias configuraciones durante tres a cinco años, algunos de ellos han sido conducidos de un vecindario a otro. Y finalmente, según ellos, el Departamento de Policía de Los Ángeles les dijo que pasaran por debajo de este paso elevado de la autopista porque no afectarían tanto a los hogares y las escuelas. Entonces, el proveedor de servicios para personas sin hogar que está tratando de ayudarlos a encontrar vivienda dice que hay 50 personas por ahí. E incluso en Los Ángeles, si bien algunas de las imágenes que muestra muestran que hay un bloque tras otro de tiendas de campaña, no deja de ser impactante. Pero 50 personas en un lugar en el medio del suburbio, creo que fue muy impactante para mucha gente y ciertamente fue impactante para mí.

JACQUELINE LUQMAN: Sí, ciertamente. Y cuando consideras que muchas de esas personas son de la misma comunidad. Y luego, cuando nos fijamos en este tema,

GALE HOLLAND: No muchos de ellos son de la misma comunidad, pero muchos de ellos están relacionados. Es solo mi ex, ya sabes, la segunda esposa del cuñado. Se conocen. Y entonces pueden estar en la acera, pero siguen siendo parte de la comunidad. [diafonía] todo el tiempo para ayudarlos. La razón por la que menciono esto es que muchas veces la gente me pregunta, ¿por qué sus familias no los cuidan? Bueno, en muchos casos, sus familias todavía están tratando de cuidarlos. Están en las calles tratando de ayudarlos.

JACQUELINE LUQMAN: Entonces, cuando miramos este tema desde una vista macro, no solo para Pacoima en el vecindario de Pacoima, miramos al condado de Los Ángeles en su conjunto que tiene una población afroamericana de solo alrededor del 9%, pero tiene un 40 El% de la población sin hogar es afroamericano. Entonces comenzamos a preguntar por qué es eso. Y ahora miramos más datos donde un estudio reciente describe que son los problemas raciales sistémicos que mencionó en su artículo, así como los problemas económicos de fabricación, pérdida de empleos y problemas de vivienda que también contribuyen a un número desproporcionado de afroamericanos. representado entre la comunidad de personas sin hogar. Pero estos problemas también contribuyen a la falta de vivienda en general. Entonces, ¿puedes dar más información sobre este estudio?


GALE HOLLAND: Bueno, creo que solo mirando a Pacoima en términos de personas que llegaron del Sur sin riqueza y pudieron comprar estas casas y construir esta comunidad muy agradable. Pero cuando subió la marea, la desinversión industrial en ese momento, la comunidad estaba extremadamente estigmatizada como un lugar donde había mucho tráfico de drogas y otros delitos. Entonces sus casas no valían nada. Por lo tanto, no tenían riqueza para pasar a sus hijos para mantenerse a sí mismos cuando entraron en la edad adulta y trataron de seguir teniendo sus propias familias y este tipo de cosas.

Y al mismo tiempo, no sé cuán importante fue este factor, pero algunas de las personas con las que hablé hablaron dentro de sus propias familias, porque sus padres ya no podían trabajar muy cerca de Pacoima, tuvieron que conduzca hasta las comunidades de High Desert donde la industria aeroespacial y otros trabajos industriales que no habían huido al extranjero habían ido a estas áreas de muy bajo precio en High Desert aquí. El viaje, habría largos viajes, la vida familiar se vio interrumpida. Y también perdieron esos cargos.

JACQUELINE LUQMAN: Entonces, cuando escuchamos a este presidente, y Ben Carson y otros en esta administración proponen usar la policía para limpiar los campamentos de personas sin hogar, incluso más de lo que se está haciendo ahora para criminalizar a las personas sin hogar y poner a las personas sin hogar en instalaciones federales, que son básicamente cárceles y centros de detención. Eso es claramente horrible para todas las personas, para todas las personas sin hogar. Pero, ¿qué significa en particular para este grupo de personas que ya han sido estigmatizadas, como dijiste, y discriminadas y que ya han enfrentado tanta victimización? ¿Qué significa para las personas que realmente han sido víctimas del colapso de esta economía estadounidense?

GALE HOLLAND: Bueno, creo que una cosa que ves de inmediato si hablas con estas personas es que hay mucho trauma. Hay personas que vieron morir a sus hijos frente a ellos. Hay personas que perdieron a sus padres por falta de atención médica o la hospitalización, no pudieron llegar a tiempo. Entonces, no es tan simple como conseguirles un departamento. Hay mucha curación que debe continuar para muchas de estas personas. Y solo aumenta para las personas que, como el Sr. Trump y Ben Carson, que están enojados al ver tiendas de campaña en la calle, la cantidad de tiempo que han estado allí, las circunstancias que ocurrieron en su vecindario a medida que crecían aumentaron y también el racismo directo que experimentan, y luego algunas de las cosas que han sucedido desde entonces, necesitan muchos servicios como servicios de salud mental.

Creo que hay muchas personas que necesitan servicios de salud mental y servicios de drogadicción o abuso. Y una cosa que creo que mucha gente no se da cuenta es que, y creo que la investigación todavía está en curso, pero hay muchas personas que creen que la prevalencia del abuso de drogas en las calles, no es que estos eran drogadictos que por lo tanto aterrizaron en las calles. Ciertamente, hay personas que no pudieron mantener el trabajo o lo que sea, pero hay muchas personas que comenzaron a usar drogas en la calle para automedicarse o por problemas de salud mental que pueden haberlos llevado a estar en el hospital. calle. Así que también creo que una cosa que aprendí al informar sobre esto durante cinco años es que una cosa es decir que adoptará un enfoque de criminalización para las personas sin hogar, pero uno debería preguntarse a sí mismo, ¿cuántos policías tenemos? realmente tiene?

Si hay 59,000 personas, hay 10,000 oficiales en la ciudad de Los Ángeles. Por supuesto, la falta de vivienda es una cosa 24/7. Si cree que va a vigilar a esas personas durante todo el día, durante todo el año, con 10,000 oficiales y tiene que resolver cualquier otro problema de cumplimiento de la ley al mismo tiempo, no estoy seguro de cuán serios requieren esa solución. son porque simplemente no hay recursos. No hay recursos para imponer el tipo de órdenes que desean. Y luego el mismo problema con el encarcelamiento. Hay muchas personas a las que los médicos aquí en Los Ángeles les gustaría ver ingresar a las instalaciones de salud mental y podrían beneficiarse de ello, y no pueden hacerlo. Los recursos no se han dedicado a eso. E incluso el sheriff hace mucho tiempo dijo que no llevaría a narcotraficantes de bajo nivel a la cárcel porque sería invadido por ellos. Entonces-

JACQUELINE LUQMAN: Entonces, Gale, déjame hacerte esta última pregunta. La retórica proveniente de esta administración es muy similar a la retórica de "construir el muro", donde hay demonización de un grupo particular de personas, culpando a las personas marginadas y victimizadas por todos los problemas de este país. ¿Cree que la administración que adopta este tipo de enfoque, demonizando aún más a las personas sin hogar y a los grupos particularmente vulnerables de personas sin hogar, va a exacerbar el problema en su opinión?


 GALE HOLLAND: Bueno, creo que los analistas políticos y nuestros reporteros políticos sienten que lo está usando como un problema de cuña para agilizar su base y esperando que eso lo ayude con su esfuerzo de reelección. Una vez más, salió de aquí, pasó unos días aquí. El único pedido que hizo fue algo sobre la calidad del agua que se ve afectada por tener campamentos en la calle. Creo que California es quizás uno de los principales estados en relación con la calidad del agua, es la calidad del aire. Tenemos problemas porque estamos muy superpoblados como estado. Simplemente no sé qué tan serio es al respecto. Por lo tanto, uno cree que, en realidad, es más un truco electoral, como dicen los demócratas.

Particularmente porque las ciudades que está atacando son ciudades lideradas por demócratas y ciudades con gente de color donde los políticos han criticado el lenguaje que ha usado sobre los inmigrantes. Y, por supuesto, para nosotros en Los Ángeles, donde los latinos no son una minoría, ni siquiera cercanos, es imposible tener a ese grupo en particular demonizado como personas que no han dado a nuestra sociedad o nuestro país porque es una gran parte de nuestra ciudad. . Y hacen que la ciudad dé vueltas. Todo grupo lo hace. Pero-

JACQUELINE LUQMAN: Sí. Parece que todas las cosas que mencionó, por supuesto, la vivienda, por supuesto, el fin de una discriminación racial, solo reconocen la discriminación racial que ha contribuido significativamente a la falta de vivienda para tantas personas de color. Y, ciertamente, el abuso de sustancias, el abuso de salud mental, que, por supuesto, se vincula con Medicare para Todos y otros programas sociales que podrían abordar este problema y mitigarlo para cientos de miles de personas en todo el país. Pero eso no es donde estamos. Y parece que tenemos mucho más trabajo por hacer en este campo de abordar y aliviar la falta de vivienda en este país. Pero Gale Holland, muchas gracias por acompañarme hoy y traernos esta historia de la comunidad de Pacoima, y ​​lo que significa en el contexto más amplio de abordar la falta de vivienda en este país.

GALE HOLLAND: Bueno, gracias por la oportunidad.

JACQUELINE LUQMAN: Y gracias por mirar. Esta es Jacqueline Luqman con The Real News Network en Baltimore.